Propiedad asociativa
La asociatividad es una propiedad de operaciones como, por ejemplo, la suma o la multiplicación. Fíjate en las dos expresiones siguientes de una suma:
Las expresiones se diferencian solo en dónde está el paréntesis. Pero ¿se diferencian los resultados? Las dos expresiones llevan al mismo resultado, la suma es siempre igual a 6. Si la colocación de los paréntesis no influye en el resultado, decimos que la operación es asociativa. Con más precisión podemos escribir que la operación a ∘ b es asociativa si se cumple
Otra operación asociativa es la multiplicación, porque se cumple
Operaciones que no son asociativas
La resta no es asociativa. Como ejemplo podemos tomar la expresión (10 − 4) − 3. Primero calculamos la diferencia del paréntesis y nos sale 6 − 3, que es igual a 3. Pero si probamos a calcular 10 − (4 − 3), de nuevo calculamos primero el contenido del paréntesis y obtenemos 10 − 1, que es 9. La operación resta no es, por tanto, asociativa.
De forma parecida, la división no es una operación asociativa. Como ejemplo tomemos la expresión (64 / 4) / 2. Primero calculamos el paréntesis y obtenemos 16/2, que es 8. Pero si colocamos el paréntesis en otro sitio, obtenemos 64 / (4 / 2), y tras calcular el paréntesis tenemos 64 / 2, que es 32. La operación división no es, por tanto, asociativa.
Otra operación típica que no es asociativa es la potencia:
¡La asociatividad se refiere a una sola operación!
Ten cuidado: la asociatividad se refiere siempre a una sola operación. Si tuviéramos una expresión con tres números pero sin la misma operación, no podríamos aplicar la regla asociativa. Por ejemplo:
la expresión contiene dos operaciones: suma y multiplicación. Las dos operaciones son asociativas por separado, pero aun así en este momento no podemos aplicar la regla asociativa, no podemos transformarla en
porque la expresión contiene dos operaciones distintas. Para poder aplicar la regla asociativa, las dos operaciones tendrían que ser sumas o las dos multiplicaciones.
Intersección y unión
La intersección de conjuntos es asociativa. Por ejemplo:
la transformaríamos primero calculando la intersección de los conjuntos del paréntesis, que da
Y la intersección de esos conjuntos es igual a {1}. Si cambiáramos los paréntesis, obtendríamos
y tras calcular el paréntesis:
Y de nuevo obtendríamos {1}. Vemos que la colocación de los paréntesis no importa y por eso la intersección de conjuntos es asociativa. De forma parecida sería asociativa la unión de conjuntos.
Unión de palabras / concatenación
Imagina que tuviéramos una operación de suma para trozos de palabras y que significara sencillamente unir las palabras. Es decir, «orde» + «nador» sería igual a la palabra «ordenador». Esa operación sería asociativa. Por ejemplo, si escribiéramos («para» + «caí») + «das», primero, sumando el paréntesis, obtendríamos «paracaí» + «das», lo que nos daría la palabra «paracaídas». Si cambiáramos los paréntesis, «para» + («caí» + «das»), tras sumar en el paréntesis obtendríamos «para» + «caídas», lo que de nuevo nos daría la palabra «paracaídas».
El máximo o el mínimo es asociativo
Imaginemos la operación a ∨ b, que nos devuelve el mayor de dos números. Esa operación sería asociativa. Por ejemplo, (5 ∨ 10) ∨ 7 lo transformaríamos en 10 ∨ 7 y esto sería igual a 10. El diez es el mayor de esos tres números. Si recolocáramos los paréntesis, obtendríamos 5 ∨ (10 ∨ 7), tras transformarlo 5 ∨ 10, que de nuevo es 10.
El mínimo se comportaría exactamente igual.
Capítulos: Propiedad conmutativa, Propiedad asociativa, Propiedad distributiva